El concentrarse en los defectos del otro
Siempre que juzguen a alguien, cada vez que se sientan lastimados por los errores o defectos de otros, pregúntense: “¿Acaso no tengo, bajo un aspecto algo diferente, un defecto igual? ¿Y la persona a quien juzgo tan duramente no tendrá algunas cualidades de las que yo carezco?” Entonces, hay que pensar en esas cualidades buenas del otro y recordar también que debemos preguntarnos si no tenemos defectos que la persona a la que juzgamos y resiste, no tiene. Esta consideración, nos ayudará a evaluar nuestro cólera en contra de los defectos de los otros (especialmente la pareja) de manera más objetiva. Y ya si de casualidad, el resultado de esta evaluación nos dice que nuestros defectos en realidad son mucho menores y que nuestras cualidades son mucho mayores que los del otro, eso es una razón de más para cultivar nuestra tolerancia y comprensión. Libro: Del miedo al amor, Judith Saly.