Entradas

Mostrando entradas de enero, 2019

Feliz (no) aniversario

Imagen
Justo ahora, me pasan tantas cosas por la cabeza, recuerdo cada momento, cada detalle; no sé cómo expresar ese gran amor que fue creciendo con el tiempo. Fueron 48 meses magníficos, donde aprendí mucho sobre el amor (demasiado dulce o amargo a ratos). Encontré tantas razones para amarte, como por ejemplo: que fueras igual de difícil que yo, que me hicieras sentir completa, porque a pesar de haber tenido excelentes días, fueron los difíciles, los que nos unieron más. Te amé porque no tuviste miedo de mostrarme quien realmente eras y porque no te importaba hacer esa voz de niño frente a la gente con tal de sacarme una sonrisa. Te amé a todas horas del día, ausente y presente. Y aunque muchas veces no estuvimos de acuerdo, también te amé. Aunque te enojaras y explotaras, aunque caminaras como si fueras solo. Pero sobre todo, te amé porque a pesar de tus defectos y los míos, sabíamos sobrellevar las cosas, sabíamos lidiar el uno con el otro. Juntos eramos más que felicidad y comp...

Viajar

Imagen
Viajar es marcharse de casa; es dejar a los amigos e intentar volar pero, también es abrazar una puerta añorando la calma y dejarse besar. Viajar; viajar es también volverse mundando, vestirse de loco y es querer regresar. Es conocer otra gente y volver a empezar; es dormir en otra cama pero también, viajar es regresar . 

Día 292 de 292

Imagen
Todo está indicando que debes retirarte. Si continúas donde estás, lágrimas serán vertidas inútilmente. No insistas. Retrocede, desaparece dignamente. No huyas. Retírate en silencio, sin que nadie lo note. Deslízate suavemente. No es éste tu lugar. No perseveres tercamente en tu objetivo. Si todo se ha mostrado adverso y, lo que es peor, dudas, es que no es éste el momento ni el sitio oportuno.  Vete sin dejar rastro alguno, y no habrá heridas que cicatrizar. Ixtapa, Zihuatanejo 2018.

Un chancecito

Regálame una tarde de helados en donde si se derrama una gota yo pueda ensuciarte la nariz y ambos reír. En donde el viento agite mi cabello y tú lo acomodes detrás de mi oreja mientras no dejas de ver directamente a mis ojos. En donde humedezca mis labios mientras te observo absorta el cómo me conversas con pasión de lo que más te gusta. En donde me abraces y sienta tu aroma. En donde mi corazón lata rápidamente cada que mi piel roce la tuya. En donde tenga tu compañía y esa seguridad que me hace sentir una niña y mujer a la misma vez. En donde, al finalizar, me esté despidiendo y me tomes de la mano, me acerques a ti y me des un beso que me haga desear más tardes así.